

Rechazamos categóricamente los credos y tradiciones creadas por hombres, adhiriéndonos solo a la Palabra de Dios como nuestra única y suficiente guía. Buscamos ser simplemente cristianos, sin etiquetas denominacionales que dividan.
Esta profunda convicción nos une en una hermandad que trasciende fronteras y divisiones, enfocada en la autonomía congregacional bajo el único señorío de Jesucristo.
Hablar donde la Biblia habla y callar donde la Biblia calla.
Este principio fundamental guía cada aspecto de nuestra fe, adoración y práctica, asegurando que reflejemos fielmente la voluntad divina sin añadiduras ni supresiones humanas.
Autonomía y Liderazgo Bíblico
Liderazgo Local
Decisiones Congregacionales
Fraternidad Universal
Ancianos y diáconos, hombres de fe y probada virtud, guían la congregación según el modelo apostólico, sirviendo a la hermandad.
Cada iglesia local es autónoma, tomando sus propias decisiones bajo la dirección de Cristo y la autoridad infalible de las Escrituras.
Nos unimos en espíritu con hermanos en todo el mundo, sin estructuras jerárquicas o concilios que nos separen o dicten nuestra fe.
